Praga, conocida como la «Ciudad de las Cien Torres», es una de las capitales más románticas, fotogénicas y fascinantes de Europa. Situada a orillas del río Moldava, el centro histórico de la capital de la República Checa sobrevivió en gran medida intacto a los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, conservando un trazado medieval de calles empedradas, pasajes ocultos, iglesias góticas y palacios barrocos declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Tanto si estás planificando un viaje de fin de semana largo como una escapada más amplia para descubrir Centroeuropa, esta guía completa te desvela los rincones imprescindibles que debes ver en Praga, rutas sugeridas y los mejores consejos prácticos para organizar tu viaje.
1. Qué ver en Praga: Los imprescindibles de la ciudad
El centro histórico de Praga se divide de forma natural por el río Moldava en dos grandes zonas principales conectadas por el mítico Puente de Carlos.
La Ciudad Vieja (Staré Město) y la Plaza de la Ciudad Vieja
Es el corazón palpitante de Praga. Esta inmensa plaza medieval está custodiada por imponentes monumentos:
- El Reloj Astronómico (Orloj): Situado en la torre del Ayuntamiento Viejo. Cada hora en punto, cientos de visitantes se congregan para contemplar el histórico «Paseo de los Apóstoles», un mecanismo de figuras animadas creado en el siglo XV.
- Iglesia de Nuestra Señora de Týn: Con sus torres góticas oscuras y puntiagudas que dominan el horizonte.
- Barrio Judío (Josefov): Ubicado a pocos pasos de la plaza, alberga seis sinagogas históricas (destacando la Sinagoga Española) y el sobrecogedor Antiguo Cementerio Judío, donde miles de lápidas superpuestas testimonian siglos de historia.
El Puente de Carlos (Karlův Most)
Es el símbolo indiscutible de Praga. Este majestuoso puente de piedra del siglo XIV une la Ciudad Vieja con el barrio de Malá Strana. Está flanqueado por 30 estatuas barrocas de santos y reyes (destacando la de San Juan Nepomuceno) y protegido por torres góticas en ambos extremos.
Consejo: Camina por el puente al amanecer o bien entrada la noche para disfrutar de una atmósfera mágica, silenciosa y sin las aglomeraciones del resto del día.
El Castillo de Praga y Hradčany
Considerado el complejo castrense antiguo más grande del mundo según el Libro Guinness de los Récords, esta fortaleza domina la ciudad desde lo alto de una colina.
- Catedral de San Vito: Obra maestra de la arquitectura gótica, con vidrieras espectaculares y la tumba de San Wenceslao.
- El Callejón del Oro: Una pintoresca e intrincada callejuela de casitas de colores donde habitaron orfebres, guardias del castillo e incluso el escritor Franz Kafka (en el número 22).
- Palacio Real Viejo y la Basílica de San Jorge.
Malá Strana (El Barrio Pequeño)
Ubicado a los pies del castillo, Malá Strana es un laberinto de callejuelas adoquinadas, palacios señoriales y jardines escondidos.
- Muro de John Lennon: Un homenaje constante a la libertad de expresión repleto de grafitis, letras de canciones de los Beatles y mensajes pacifistas.
- Iglesia de San Nicolás: Exponente máximo del barroco praguense.
- Isla de Kampa: Una tranquila isla fluvial apodada la «Venecia de Praga», idónea para pasear y tomar café junto a los molinos de agua.

2. Ruta recomendada de 3 a 4 días en Praga
Para descubrir la ciudad sin prisas y disfrutando de sus cafés históricos y miradores, esta es la ruta óptima:
- Día 1: El corazón histórico de Staré Město y Josefov
- Mañana: Explora la Plaza de la Ciudad Vieja, sube a la Torre del Ayuntamiento Viejo para disfrutar de vistas panorámicas y contempla el espectáculo del Reloj Astronómico.
- Tarde: Recorre el Barrio Judío (Josefov), sus sinagogas y el cementerio. Finaliza el día paseando por la elegante calle comercial Pařížská.
- Día 2: Cruzar el Moldava hacia Malá Strana y el Castillo de Praga
- Mañana: Cruza el Puente de Carlos temprano y sube paseando hasta el Castillo de Praga. Visita la Catedral de San Vito y el Callejón del Oro.
- Tarde: Desciende por Malá Strana, fotografía el Muro de John Lennon y relájate en los Jardines Vrtba o en la Isla de Kampa.
- Días 3: Vydrany, Nové Město y vistas desde Petřín
- Mañana: Sube en funicular a la Colina de Petřín y asciende a la Torre de Petřín (una réplica a menor escala de la Torre Eiffel) para tener la mejor panorámica sobre los tejados rojos de la ciudad.
- Tarde: Recorre la Ciudad Nueva (Nové Město), la Plaza de Wenceslao, admira el moderno e icónico edificio de la Casa Danzante de Frank Gehry y da un paseo en barco por el río Moldava.
- Día 4: Excursión de un día (Karlovy Vary o Ceský Krumlov)
- Si dispones de un cuarto día, realiza una escapada hacia la señorial ciudad balneario de Karlovy Vary o hacia la joya medieval de Český Krumlov.
Si quieres organizar una escapada completa a Praga o combinar la capital checa con ciudades vecinas como Viena y Budapest en una ruta por las Capitales Imperiales, puedes revisar las opciones de viajes internacionales de Wayao.
3. Gastronomía checa: Qué comer y beber
La gastronomía en Praga es contundente, sabrosa e ideal para reconfortar el cuerpo tras largas caminatas:
- Goulash (Guláš): Estofado de carne de ternera tierno sazonado con pimentón, servido con knedlíky (panecillos hervidos al vapor esponjosos).
- Svíčková: Solomillo de ternera en salsa cremosa de verduras con nata y arándanos.
- Vepřové koleno: Codillo de cerdo asado marinado en cerveza, crujiente por fuera y jugoso por dentro, ideal para compartir.
- Trdelník: El dulce callejero más popular; una masa en espiral tostada sobre brasas, cubierta de azúcar, canela y nueces.
- Cerveza Checa (Pivo): La República Checa es el país con mayor consumo de cerveza por persona del mundo. No te vayas sin probar marcas míticas como Pilsner Urquell o Budweiser Budvar en una cervecería tradicional (pivnice).

4. Consejos prácticos para tu viaje a Praga
- Moneda y cambio: La moneda oficial es la Corona Checa (CZK), no el euro. Aunque el uso de tarjeta está muy extendido, conviene llevar algo de efectivo para compras pequeñas. Evita las casas de cambio sin comisiones transparentes en zonas ultra turísticas (busca casas de cambio con el cartel honest exchange).
- Transporte público: El metro y los tranvías de Praga son puntuales, eficientes y económicos. Los billetes se compran por tiempo de uso (30 minutos, 90 minutos, 24 horas o 72 horas) y deben validarse en las máquinas amarillas al subir.
- Mejor época para ir: Primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre) ofrecen temperaturas agradables y árboles con colores preciosos. Diciembre es también un momento idóneo para viajar si deseas disfrutar de sus famosos y románticos Mercados de Navidad.
Preguntas Frecuentes (FAQs) sobre viajar a Praga
¿Cuántos días se necesitan para ver Praga?
Para ver los lugares principales del centro histórico de forma cómoda se necesitan 3 días completos. Si dispones de 4 o 5 días, podrás hacer excursiones cercanas a Karlovy Vary, el Castillo de Karlštejn o Kutná Hora.
¿Es Praga un destino caro para viajar?
No. En comparación con otras capitales de Europa Occidental (como Londres, París o Ámsterdam), Praga es una ciudad bastante accesible y asequible, especialmente en el precio de la restauración, la cerveza y el transporte público.
¿Es fácil moverse a pie por Praga?
Sí, el centro histórico de Praga es predominantemente peatonal y relativamente compacto. La mejor forma de conocer la ciudad es caminando, aunque el tranvía (línea 22 en particular) es ideal para subir a la colina del Castillo sin esfuerzo.